viernes, 6 de enero de 2012

Recuento

Normalmente esto suele hacerse a final de año y tal, pero a mi es ahora cuando me ha dado por darle vueltas a la cabeza, que aunque nunca para quieta, últimamente se centra más bien poco.

Obviamente, este año está marcado por mi viaje o huida (porque empieza a antojárseme que fué más bien la forma de huir de lo que en ese momento me rodeaba) con dirección Londres, donde llevo ya algo más de medio año entre un ir y venir de días prestados. Llegué el 8 de junio con una maleta llena a reventar de ropa y un portátil debajo del brazo que se ha convertido en mi mejor amigo. La escusa era eso de "mejorar el Inglés" y con la cabeza llena de "qué pasarás" aterricé en una ciudad que ahora se me antoja difícil de dejar atrás el día que llegue el momento, que llegará más pronto que tarde.

Nunca he sido persona de expresar abiertamente mis sentimientos, y no por no querer, sino más bien porque aveces me resulta, si no difícil, imposible, pero con todo y con eso, abrí esté blog... En un principio porque necesitaba chillar a los cuatro vientos mi situación. Ahora porque sigue siendo una forma de escape cuando puedo sentarme tranquilamente a dejar que mis pensamientos fluyan.

Si alquien me hubiera dicho hace un año que se me iba a ir la pinza de tal manera como para coger un avión de ida con destino al extranjero, hubiera pensado que era a ese alguien a quien le faltaba un tornillo. Pero este año ha sido tan raro y han cambiado tantas cosas que aquí estoy, llevando a cabo mi locura.

El resto del año no sabría decir nada que destaque en demasía salvo que cumplí mi sueño de visitar Venecia. Por lo demás, lo nombrado anteriormente y la monotonía que marcaba mis días entonces... Y que parece estar volviendo a hacer mella en mi vida. Aunque nunca podré olvidarme de que se hundió mi Vaporcito y calló un helicóptero en mi ciudad... Mi ciudad, en la que nunca pasa nada!

Yo al 2012 solo le pido una cosa: Que se traiga consigo un poquito de alegría.

Feliz año a tod@s! Aunque venga con retraso la felicitación... Pero mejor tarde que nunca, no?