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viernes, 22 de junio de 2012

Un 16 de junio

Risas, juegos, olor a comida recién echa, sueños velados entre las paredes de ese edificio que un día albergó vida. Todos quedaron acallados y en el recuerdo cuando aquél día los dueños se decidieron a llevar a cabo la mudanza.

Quedó vacío y abandonado. Sin vida, sin luz... Los buenos tiempos quedaron atrás y las risas se apagaron. Pasaron los años y nada volvió a ser como era. Cerrado quedó, sin nadie que se hiciera cargo.

El tiempo terminó haciendo mella en sus paredes, y como en protesta por el abandono, finalmente, una noche de junio, se vino abajo.

Con un estruendo venido a menos, se derrumbó, dejando convertido en escombros aquél que en otro tiempo se llamara hogar. Aquél que en otro tiempo rebosaba vida.

martes, 13 de marzo de 2012

Por los que siguen

Un año ha pasado ya desde que, acabado de emprender el camino en este blog y habiendo encontrado blogs como el de Nora u Oskar, se me revolviera el alma al enterarme del terremoto y tsunami en aquella isla tan lejana en la que viven personas que apenas conozco y de las que en mi vida hubiera oído hablar de no ser por esto de internet. Y aún con lo lejana que está y lo poco que les conozco, se me puso un nudo en la garganta (y aún se me pone) al ver las imágenes de los destrozos que causó aquella ola. Y es que por mucho que Japón esté muy lejos, las imágenes que nos llegaban, eran desoladoras.

Ya sé que esta entrada es más propia del día 11 que de hoy, pero, aunque también es cierto que ha venido dada así, el principal motivo de la tardanza ha sido previamente meditado. Lo que pasó aquél día es algo que no se puede reducir a una fecha, porque aún hoy, un año después, quedan vestigios y los seguirá habiendo durante mucho tiempo.

Ya se sabe que en muchos sitios se han llevado a cabo eventos y demás, y Londres, con tanta mezcla de cultura, tiene bastantes Japoneses afincados aquí, así que no faltó el correspondiente acto para recaudar fondos, que estuvo organizado por Aid For Japan. En esta organización, recaudan fondos para los niños que quedaron huérfanos a causa del tsunami. Y es que se perdieron muchas vidas, muchos sueños, muchas ilusiones... Se perdieron muchos futuros, pero aún con todas esas pérdidas de las que lamentarnos, tenemos que alegrarnos por los que siguen.

Ayer, domingo 11 de Marzo, desde el escenario de aquella pequeña sala, nos dieron a todos los presentes la oportunidad de sumergirnos en la cultura japonesa durante unas horas, cosa que hicimos más que contentos, sabiendo que lo que allí se recaudara iría a parar a los fondos de la organización.













Hubo demostraciones...















Música...















Danza...















Stands...















Talleres...



Lo que aún no llego a entender, es qué hacía Picachu en el escenario...



Y, por supuesto, no podía faltar el recuerdo a todos aquellos que perdieron la vida durante aquél fatídico día. Pusieron un vídeo recopilatorio de imágenes del tsunami y del terremoto que hizo que reinara el silencio absoluto. Durante los minutos que duró el vídeo, solo se oía la música que acompañaba a este, nada más. Después de esto, se había programado un minuto de silencio... Pero durante ese minuto se oyó a un crío que jugaba con su muñeco... Parecía que nos dijera a gritos que la vida sigue. Los niños pequeños no entienden de estas cosas... Bendita ignorancia.



Dicho esto, no me quiero despedir sin antes hacer mención a un 11M diferente y más cercano. Un 11M que también me revolvió las tripas porque, por horas, no le pilló a mi familia mucho más cerca de lo que hubieramos imaginado. Un 11M que hizo temblar Madrid y el resto de España hace ya 8 años. Un 11M que, unido al de Japón, han dejado esta fecha marcada en la mente de millones de personas.

Un saludo.

miércoles, 18 de enero de 2012

Vivir en un sitio concreto

Es triste comprobar cómo vivir en un sitio concreto puede llevarnos a desentendernos de las maravillas que entraña el mismo.

Nadie me puede negar que Londres es una ciudad con mucho encanto, además de conocida, grande, etcétera, etcétera. Es uno de esos sitios de los que parece que nunca puedes cansarte, pues cada día te sorprende con algo nuevo. Y con todo y con eso, me han llegado a decir que con ir tres veces al centro de Londres y ver un puñao de museos y monumentos ya tienen más que de sobra.

Hoy cenando he hecho el comentario que ha llevado a esta respuesta. Respuesta que me ha apenado oír.

Cuando me han dicho las niñas (10 y 12 años) que con las cuatro o cinco veces que han ido a "Central London" ya han visto todo lo que había que ver, me he quedado pensando: hay que ver hasta el punto que nos lleva el vivir en un sitio en concreto.

Hay quien paga por venir a ver Londres, y ellas, que lo tienen a una hora de casa, no tienen interés ninguno por tan bonita ciudad.

Supongo que dan tan por sentado que viven en Londres que no se dan cuenta de lo que esto conlleva.

Yo llevo 7 meses aquí y todos los fines de semana que puedo, me monto en el metro y me voy a "explorar". Me gusta bajarme en una estación y andar sin rumbo fijo mirando aquí y allí. Mirando a mi alrededor. Porque siempre encuentro algo de lo que sorprenderme.

Sin ir más lejos, el domingo pasado me encontré con esta vista del famoso Big Ben y "la noria de Londres" por pura casualidad:


Me bajé en "Waterloo" y, un poco desorientada, para que nos vamos a engañar, emprendí mi caminaren pos de la famosa torre del reloj.

Cuando iba a medio camino entre Waterloo y el río, vi a una mujer haciendo fotos hacia un feo puente que pasaba por encima de la carretera. En ese momento no podía ver a qué hacía fotos realmente, pero seguí andando y entonces lo vi: el London Eye. Y entre los radios que sostienen las cabinas, se alzaba orgulloso el Big Ben. Esto dicho así suena quizás demasiado... rimbombante (ahora buscáis esto en el diccionario a ver si os viene), pero lo cierto es que me impresionó que detrás de un puente tan feo se pudiera alcanzar a ver aquella imagen.

Y a esto es a lo que voy: cada día hay algo nuevo que ver en esta ciudad en la que vivo de prestado, y sin embargo, por el simple echo de vivir a una hora del centro de Londres, hay quien no se fija en lo que tiene justo al lado.

Ahora me pregunto si será igual en mi caso... ¿Quizás los turistas saquen más provecho que yo misma de mi querida ciudad? Espero que no...

miércoles, 31 de agosto de 2011

Se nos hundió el Vaporcito


“Viene a esta tierra un  barquito. Más típico no lo hay. Más blanco ni más bonito en toito el muelle de Cai”

Pal que sea de fuera, alomejor no lo entiende, pero el que se hunda el Vaporcito del Puerto es como si vienes y me dices que el puente de Londres se ha venido abajo (por aquello de que ahora me pilla cerca).
 El Vaporcito es emblema del puerto, y somos muchos los portuenses (y no portuenses) que lo echaremos en falta navegando por las aguas de La Bahía... Me ha dao mucha pena enterarme de la noticia.

“Mire usted si ese barquito tiene una gracia exquisita que hasta dio su viajecito la célebre Tía Norica”

Me vienen a la memoria recuerdos de cuando era bien chica y con la cabeza asoma a través de los barrotes de la valla del muelle, le cantaba al vaporcito al verlo pasar. Le cantaba aquella cancioncilla que no sé dónde aprendí, aquella que por entonces me sabía entera…

“Los barcos de vela como palomitas cruzan por su vera. Los grandes mercantes suenan las sirenas al verlo pasar. Y es que ese barquito es tan pinturero que le dan besitos las olas del mar”

El Vaporcito del Puerto…

“Como ronea, como presume, sobre las aguas plateadas y azules”

Bien de interés cultural dicen que es… Yo creo que más que eso es parte del alma del Puerto. Se convirtió en emblema de mi ciudad y no por nada. Ha viajado del Puerto a Cádiz y de Cádiz al Puerto durante años; uniendo aún más dos ciudades casi hermanas, separadas por una bahía que lo ha mecido con orgullo en sus aguas.

“Ay Vaporcito del Puerto, cuando en ti me embarco, cuando en ti navego. Me contagias los recuerdos de tus viejos sueños, sueños marineros”

Hoy, 30 de Agosto de 2011, cuando me he enterado del hundimiento, a duras penas he aguantado la lágrima que quería escaparse de su cárcel para homenajear a este “barquito”.
Siempre ha estado ahí. Siempre en el mismo muelle. Un muelle para él solo, tranquilito y con muchos años. Ahora duerme bajo el agua en otro muelle, el de la ciudad hermana… Que lo refloten! Que lo arreglen y que lo vuelvan a flotar! Que lo devuelvan a su muelle, que es donde debe estar! Recorriendo las aguas de la Bahía; del Puerto a Cádiz y de Cádiz al Puerto!

“Ay Vaporcito del Puerto, tú eres la alegría, tú eres la alegría. De este muelle tan hermoso. Con ese rumbo garboso con que cruzas la Bahía”

viernes, 8 de julio de 2011

1 mes

Hoy, 8 de julio de 2011, hace un mes exacto desde que puse los pies en tierras inglesas.
Como podréis imaginar, han pasado muchas cosas desde entonces... Tantas, que no he tenido apenas tiempo para dedicármelo a mí misma y, como consecuencia, este blog a quedado medio abandonado, así que ante todo, quiero pediros disculpas a los que me seguís por no haberos tenido al tanto de lo que pasaba como suelo hacer normalmente.

Alomejor diréis que no tengo por qué pedir disculpas, pero acabo de ver que había un comentario pendiente de moderar (lo siento Fernán y gracias por pasarte, muchísimas gracias) y esto me ha hecho darme cuenta de que os he echo un feo muy grande a los poquitos que me seguís.

Quiero que sepáis que, por supuesto, no ha sido intencionadamente, sino porque no he tenido tiempo para sentarme con tranquilidad delante del ordenador y escribir una entrada en condiciones. Porque no me gusta escribir cualquier chuminá y soltarla aquí como si tal cosa, ya que creo que os debo un mínimo de respeto a los poquitos que me leéis.

Bueno, como iba diciendo cuando empecé la entrada; hace exactamente un mes que estoy en Londres y, contra todo pronóstico, apenas he visto Londres. No he podido hacer turismo como me hubiera gustado, así que aún no he tenido el gusto de conocer el famoso Big Ben, ni el London Bridge, ni el Palacio ese que nunca escribo bien el nombre, ni la noria gigante, ni Notting Hill, ni Portobello Road, ni el museo de cera, ni..... Una lista interminable a la que seguro tendré que añadir muchos más destinos.

Nada más llegar a Kensington a la residencia de Las Madres Adoratrices (dejo el nombre escrito y si alguien quiere más información que pregunte) me dediqué en pleno a buscar una familia para trabajar como Au-pair, y mi dedicación dió sus frutos cuando, al cuarto día de mi estancia en Londres, encontré una buena familia con la que vivir y con la que empecé con el plan de quedarme 3 meses y ya hemos hablado de que me quedo mínimo hasta Navidad.

Una vez que me mudé a la casa, empezó mi rutina, a la que me ha costado (o me está costando) un poco acostumbrarme, pero todo a su tiempo. Eso de levantarme a las 6 de la mañana no es que me siente muy bien, pero acostarme a las 10, 10:30 como muy tarde, lo compensa.

El fin de semana pasado fue el primero que tuve "realmente" "libre" y lo dediqué a irme de compras a Hunslow, lo que hizo que volviera cargada de bolsas y hecha polvo, subida en uno de esos autobuses que tan famosos son aquí en Londres y de los que aún no tengo ninguna foto aunque me los cruzo todas las mañanas cuando llevo a la pequeña al colegio.

Aún no tengo planes de cuándo podré ir en plan turista a ver Londres, pero espero que sea pronto, porque la lista de sitios a visitar no hace más que crecer, así que, si no puedo antes, los 10 días de agosto que la familia estará fuera de vacaciones (se van a Turquía!) me recorreré medio "centro" de Londres y parte del otro medio... Decidme sitios que visitar porfavorrr!!! :P

En fin, que de nuevo pido perdón por estar un mes sin actualizar el blog, pero no me voy a poner a hacer promesas de post semanales ni nada por el estilo porque, a día de hoy, no sé si tendré tiempo.

Un saludo y un abrazo muy grande a los que estáis ahí!!!

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cuando las cosas se tuercen... Se tuercen.

Bueno, ya comprado el vuelo y habiendo hablado con la residencia, es definitivo:
Me voy a Londres.

En principio voy todo el verano, y según qué trabajo encuentre, me volveré en septiembre o me quedaré hasta que decidan echarme de Londres porque ya no me aguanten.

Ahora bien, dicho esto… Por qué hay veces que todo se pone en contra, a ver.

Me explico:

Lunes
10:58AM - Me he retrasado unos minutos y el autobús acaba de pasar, cuando nunca pasa a su hora (10:55AM) y tengo que esperar una hora para el siguiente.
11:50AM - Pillo el bus y hay atasco. Tardo como 10 minutos más de lo normal en llegar al centro.
12:15 PM Aprox. - Voy a la oficina de Correos y me dicen que Gran Bretaña ha dejado de aceptar giros postales hará unos días y que no puedo mandar el giro para la reserva de la residencia.
12:40PM - Voy a una agencia privada de envíos (cuyo nombre no diré pero que todo el mundo conoce) y me dicen que sí, que me lo envían pero que me hace falta tener nombre y apellidos del destinatario, cosa que no tengo porque es una orden religiosa la “dueña” de la residencia, no una persona en concreto.
12:50PM - Como no tengo ningún número de cuenta para poder hacer una transferencia en vez de un giro, me doy media vuelta y me dedico al siguiente punto de mi lista.
1:00PM - Voy al ministerio de trabajo e inmigración a preguntar por la Tarjeta sanitaria Europea, y cuando llego me encuentro con que tengo que hacer papeleo porque:
            - Al haber trabajado el sábado y haberme dado de alta para las 3 horas que trabajé, dejo de estar en la cartilla sanitaria de mis padres para pasar a depender de mi misma. El problema está en que como me dan de alta por tres horas, ahora estoy dada de baja y no tengo Seguridad Social que me cubra, y, por tanto, tengo que solicitar por escrito el alta en la cartilla de mis padres.
            - Como no estoy dada de alta en la Seguridad Social, no puedo solicitar la tarjeta sanitaria esa, así que me vuelvo con las mismas y con tres papeles en la mano para llevar al día siguiente rellenados.
1:30PM - Entro en el banco para preguntar cuánto tiempo tardarían en hacerme el cambio de unos cuantos euros a libras para poder llevar dinero en mano por si las moscas. Además, necesito aumentar el límite de las transferencias online por si me hiciera falta. Lo primero me lo solucionan (en tres o cuatro días y con una comisión de 6€ independientemente de la cantidad, por si a alguien le interesa). La segunda cuestión la tengo que solucionar en la oficina en la que abrí la cuenta, que está a unos 15 minutos en autobús además del tiempo de espera.

Mientras espero al autobús, llamo a mi jefe para decirle que me voy el día 8, que ya tengo el vuelo y que a ver cuándo me paga (no cobro aún desde marzo… Al menos Enero y Febrero los cobré allá por abril). Me dice que si, que vale, que a final de mes liquidamos, que no me preocupe… Con lo fantasma que es este tío apuesto a que por lo menos lo tengo que llamar 3 veces más. Por su voz parece que lo acabo de despertar (son la 1 y pico de la tarde…) Que se joda.

En el banco me aumentan el límite sin problemas, algo en condiciones en lo que va de mañana!

3:40PM - Tengo cita con el médico para que me haga un certificado de buena salud y me recete varias cajas de las pastillas para una alergia que supuestamente no tengo (pero eso ya es otra historia). Cuando llego no está mi médico de cabecera y me atiende un tío que me receta las pastillas y me dice que el certificao no me lo puede hacer, que pida cita para otro día y que me lo haga MI médico. Así que nada, a pedir otra cita. (Que bien funciona la Seguridad Social aquí ennnn??? De lujo, vamos! Y lo digo porque no es la primera vez que… En fin, eso para otro día)


Martes
10:03AM - Esta vez si pillo el bus (ahora sí llega tarde, como siempre) y me voy del tirón a lo de la tarjeta sanitaria.
10:30AM - Llevo un rato esperando en cola
10:40AM - Sigo en la cola
10:50AM - ¿A mi? ¿Yo? ¿Sí? ¿De verdad? Ah! No! Que ahora me dan un número para que me atiendan en una mesa…
11:00AM - Esperando
11:10AM - ¡Ahora sí que sí! ¡Un paso más cerca de Londres! ¡Allá vamos!
11:15AM - La pregunta del millón:
- ¿Tú crees que te llamarán para trabajar de aquí a que te vallas?
- Bueno, el viernes hay un concierto, así que supongo que sí, que me llamarán.
- Pues entonces todo este papeleo no te va a servir para nada, mejor pásate el lunes cuando ya te hayan dado de baja. (Os podréis imaginar mi cara)
A esto que respondo:
- Es igual, le digo a mi jefe que el viernes no puedo y ya está, total para que después no me pague...
Si antes os imaginasteis mi cara, ahora podréis imaginar la cara de una funcionaria que trabaja en el ministerio de TRABAJO e Inmigración.
- ¿Que no te paga dices?
- Sí, que no paga, desde Marzo.
- ¿¿¿¿¿Como???????
- Pues eso
Pero vamos, que al final, me volví con las mismas y volveré a ir el lunes.

04… y pico PM, no lo sé muy bien - Después de cosas varias, vuelvo a mi casa y me pongo la tele. El volcán ese de la otra vez ha vuelto a producir una nube de cenizas…

¡Su puta madre!


Nota: Tengo que decir, que la persona que me atendió en la oficina para lo de la tarjeta fue de lo más amable que te puedes echar en cara, y que la del banco incluso me recomendó que cambiara más euros de los justos, porque de todas formas las comisiones iban a ser las mismas. Además, el del autobús de esta semana es bien majo, y da los buenos días cuando se entra al bus, no como el de aquella vez y encima esta mañana he podido hacer “la buena obra del día”, como aquél que dice, indicando el camino a un grupo de turistas que iban en el bus. Que todo hay que decirlo.

lunes, 14 de febrero de 2011

El autobús

Ese coche grande, con ventanas grandes, volante grande, puertas grandes y ruedas grandes.

Ese que, no sé en vuestras ciudades, pero en la mía rara vez llega a tiempo.

Ese que te lleva y te trae... Si es que pasa a su hora y no te desesperas de esperarle.

Ese que tiene un número distinto dependiendo de dónde valla.

Ese que te lo oyes venir porque hace mas ruido que una lavadora centrifugando...

Sí, sí, ese!

Pues hoy ha llegado antes de tiempo!!!!!

sábado, 22 de enero de 2011

Y yo que pensaba que ya me había librado!

Pues nada, aquí estoy, con un gripazo del quince.

Los días de Nochebuena y Navidad fui a las respectivas comidas sin poder hablar por culpa de un resfriado que pille por esas fechas y que me dejó afónica casi una semana. Y yo, pobre ilusa, pensé que ya con eso había pasado yo la gripe, resfriado o lo que fuera que tocara este año.

Ja! Ahora ha dao la cara de verdad, ahora. Hace dos días llegué a mi casa muerta de frío (y mira que pa ser Enero hizo un día bien lindo), pero no, yo con la manta a cuestas. Y esque resulta tenía 37 y medio... Así cualquiera...

Al día siguiente estuve todo el día tirá en el sofá sin poder levantarme porque la fiebre no me bajaba de 39º... Aunque a base de Paracetamol, a media tarde conseguí que bajara, pero el dolor de cabeza pa mí se quedó.

Ayer ya andaba mejor, así que me confié y salí fuera... Muy mal hecho! Ahora pago las consecuencias! Nariz taponada, cabeza de juerga y oídos a su puñetera bola.

Así que ahora, me quedo en casa aunque no tenga fiebre, con la manta echá y sin asomar la cabeza ni pa ver quién llama a la puerta.

Y vosotros cuidaos! Que dicen que la gripe de este año es un virus de estos de 48h... pero no sé yo.


Saludos!