No me dí cuenta hasta que levanté la cabeza del libro que estaba leyendo. Ni siquiera me había percatado del silencio que reinaba a mi alrededor de tan absorta como estaba.
Cuando por fin levanté la cabeza para ver por qué estación iba, deparé en que lo único que allí quedaba era un periódico y un vaso de café que alguien había abandonado a su suerte varios asientos más allá y me invadió un sentimiento extraño.
No era miedo, aunque algunos podáis pensarlo. Y tampoco me sentía sola, pues tenía conmigo al mejor compañero de viaje.
En ese vagón viajábamos dos: el libro y yo. Y comprendí que el sentimiento que me rondaba no era otro que el de haber sacado la cabeza del bullicioso mundo en que estaba sumergida para darme de bruces con una fila de asientos esperando a ser ocupados, porque en cuanto volví a posar los ojos sobre sus letras, me sentí acompañada dentro de aquél vagón vacío.
Mostrando entradas con la etiqueta Mi día a día (más o menos). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi día a día (más o menos). Mostrar todas las entradas
lunes, 16 de abril de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
Un día completito
Hoy ha sido un día completito. Aunque la intención era haberme levantado a las ocho, el sueño y lo bien que se está en la cama me han podido y no ha sido hasta las nueve que he conseguido despegarme las sábanas.
Ya por fin vencida la pereza, he metido al estómago un par de tostadas y he puesto los pies en la calle, en dirección al Centro de exhibiciones de Earls Court, donde estaban "celebrando" el Hyper Japan de este año.
Como ya habréis averiguado por el nombre, este evento trata sobre todo lo relacionado con japón, y yo, que me declaro una enamorada de la cultura nipona, no podía perdérmelo. Tienen su parte de manga y anime, otra de videojuegos, otra sobre la cultra en sí (la que a mí más me interesaba) y también hay cabida para, como no, la gastronomía. Era pasar por la zona de los stands de comida y hacerse la boca agua nada más que con ver y oler todo aquello. Por si a alguno os interesa y os gustaría asistir a próximas ediciones, os dejo la web oficial para que le echéis un vistazo: http://www.hyperjapan.co.uk/
En definitiva, he echado hoy un ratito bueno entre stands y ceremonias de té, desde alrededor de las 10 de la mañana hasta rondando las 2 y media de la tarde, que fue cuando decidí salir de allí.
Pasé por un Tesco y, aunque ya había comido, fue una de estas veces que dices: "a ver qué hay" y coincidió que habían debido de terminar de hacer hace no mucho algún tipo de pan porque fue entrar y se me vinieron a la mente esos bocadillos de chocolate que solía merendarme tarde sí y tarde también cuando era chica, y no tan chica pero ya más de tarde en tarde. Así que pensado y hecho, compré un bollito de pan, una tableta de chocolate y me fuí tan contenta de camino a la casa con los ingredientes para la merienda que más he disfrutado en mucho tiempo.
Una vez de vuelta, a eso de las tres y media de la tarde, compuse mi bocadillo y lo envolví bien para poder llevármelo allá a donde me tocara ir y poder merendármelo más tarde. Subí a la habitación, encendí el ordenador y me dispuse a buscar mi siguiente destino, el cual encontré gracias a la web Londonist. En Trafalgar Square había un "Russian Festival", así que para allá que me fuí, a ver qué era eso del "Maslenitsa".
Allí metida, y aunque estuve solo unos minutos, me llevé más pisotones y empujones de los que me he llevado en mi vida. Ni cuando fuí a China Town a la celebración del año nuevo chino, que no se podía ni andar, me llevé tantos.
Del festival ruso no he hecho ninguna foto porque todo lo que había cuando yo he estado allí era gente comiendo y bebiendo, y, como he dicho, no me quedé mucho tiempo, así que ya que después me pasé por China Town, le voy a echar cara al asunto y voy a meter aquí algunas fotos de las que hice cuando el año nuevo chino :P
Por cierto, también me encontré con un huevo de esos de pascua que han repartido por Londres! El fin de semana que viene, pienso irme, cámara en mano, en busca de todos los que pueda encontrar.
¿Véis? Lo que yo diga, japón, rusia y china; todo esto en inglaterra, y yo que soy española... Con huevo gigante de por medio... Y todo en un solo día. Ahora entendéis el título, no? ;)
Un saludo!
Ya por fin vencida la pereza, he metido al estómago un par de tostadas y he puesto los pies en la calle, en dirección al Centro de exhibiciones de Earls Court, donde estaban "celebrando" el Hyper Japan de este año.
Como ya habréis averiguado por el nombre, este evento trata sobre todo lo relacionado con japón, y yo, que me declaro una enamorada de la cultura nipona, no podía perdérmelo. Tienen su parte de manga y anime, otra de videojuegos, otra sobre la cultra en sí (la que a mí más me interesaba) y también hay cabida para, como no, la gastronomía. Era pasar por la zona de los stands de comida y hacerse la boca agua nada más que con ver y oler todo aquello. Por si a alguno os interesa y os gustaría asistir a próximas ediciones, os dejo la web oficial para que le echéis un vistazo: http://www.hyperjapan.co.uk/
En definitiva, he echado hoy un ratito bueno entre stands y ceremonias de té, desde alrededor de las 10 de la mañana hasta rondando las 2 y media de la tarde, que fue cuando decidí salir de allí.
Pasé por un Tesco y, aunque ya había comido, fue una de estas veces que dices: "a ver qué hay" y coincidió que habían debido de terminar de hacer hace no mucho algún tipo de pan porque fue entrar y se me vinieron a la mente esos bocadillos de chocolate que solía merendarme tarde sí y tarde también cuando era chica, y no tan chica pero ya más de tarde en tarde. Así que pensado y hecho, compré un bollito de pan, una tableta de chocolate y me fuí tan contenta de camino a la casa con los ingredientes para la merienda que más he disfrutado en mucho tiempo.
Una vez de vuelta, a eso de las tres y media de la tarde, compuse mi bocadillo y lo envolví bien para poder llevármelo allá a donde me tocara ir y poder merendármelo más tarde. Subí a la habitación, encendí el ordenador y me dispuse a buscar mi siguiente destino, el cual encontré gracias a la web Londonist. En Trafalgar Square había un "Russian Festival", así que para allá que me fuí, a ver qué era eso del "Maslenitsa".
Allí metida, y aunque estuve solo unos minutos, me llevé más pisotones y empujones de los que me he llevado en mi vida. Ni cuando fuí a China Town a la celebración del año nuevo chino, que no se podía ni andar, me llevé tantos.
Del festival ruso no he hecho ninguna foto porque todo lo que había cuando yo he estado allí era gente comiendo y bebiendo, y, como he dicho, no me quedé mucho tiempo, así que ya que después me pasé por China Town, le voy a echar cara al asunto y voy a meter aquí algunas fotos de las que hice cuando el año nuevo chino :P
Por cierto, también me encontré con un huevo de esos de pascua que han repartido por Londres! El fin de semana que viene, pienso irme, cámara en mano, en busca de todos los que pueda encontrar.
¿Véis? Lo que yo diga, japón, rusia y china; todo esto en inglaterra, y yo que soy española... Con huevo gigante de por medio... Y todo en un solo día. Ahora entendéis el título, no? ;)
Un saludo!
viernes, 27 de enero de 2012
Evadirme
En el metro con los cascos puestos y la música bien alta, intento evadirme para hacer más corto el camino que me queda por delante, pero aún así los minutos pasan lentos y se hace eterno.
Hay quien lee, hay quien duerme, quien habla con el compañero y quien simplemente mira a través de los cristales. También los hay que, como yo, echan mano de la música para intentar matar el tiempo...
Voy camino de North London, despierta desde las 7 de la mañana y es domingo. En mi móvil suenan Andy&Lucas recordándome a mi tierra... Por la megafonía habla un hombre en un idioma que nunca será el mío.
Hace ya más de medio año que aterricé en esta tierra y desde encontes tengo que comunicarme en un idioma prestado, que es el que entienden aquí, así que la mejor forma que tengo de evadirme es con mi música, la de mi tierra, esa que me recuerda al mar y al sol que siempre han estado ahí desde niña.
Porque aunque Londres me haya enamorado, mi corazón siempre tirará para mi tierra. Esa ciudad en la que me crié y que siempre ha sido y será la mía.
Hay quien lee, hay quien duerme, quien habla con el compañero y quien simplemente mira a través de los cristales. También los hay que, como yo, echan mano de la música para intentar matar el tiempo...
Voy camino de North London, despierta desde las 7 de la mañana y es domingo. En mi móvil suenan Andy&Lucas recordándome a mi tierra... Por la megafonía habla un hombre en un idioma que nunca será el mío.
Hace ya más de medio año que aterricé en esta tierra y desde encontes tengo que comunicarme en un idioma prestado, que es el que entienden aquí, así que la mejor forma que tengo de evadirme es con mi música, la de mi tierra, esa que me recuerda al mar y al sol que siempre han estado ahí desde niña.
Porque aunque Londres me haya enamorado, mi corazón siempre tirará para mi tierra. Esa ciudad en la que me crié y que siempre ha sido y será la mía.
Algo parecido:
Así siento,
Londres,
Mi día a día (más o menos)
miércoles, 18 de enero de 2012
Vivir en un sitio concreto
Es triste comprobar cómo vivir en un sitio concreto puede llevarnos a desentendernos de las maravillas que entraña el mismo.
Nadie me puede negar que Londres es una ciudad con mucho encanto, además de conocida, grande, etcétera, etcétera. Es uno de esos sitios de los que parece que nunca puedes cansarte, pues cada día te sorprende con algo nuevo. Y con todo y con eso, me han llegado a decir que con ir tres veces al centro de Londres y ver un puñao de museos y monumentos ya tienen más que de sobra.
Hoy cenando he hecho el comentario que ha llevado a esta respuesta. Respuesta que me ha apenado oír.
Cuando me han dicho las niñas (10 y 12 años) que con las cuatro o cinco veces que han ido a "Central London" ya han visto todo lo que había que ver, me he quedado pensando: hay que ver hasta el punto que nos lleva el vivir en un sitio en concreto.
Hay quien paga por venir a ver Londres, y ellas, que lo tienen a una hora de casa, no tienen interés ninguno por tan bonita ciudad.
Supongo que dan tan por sentado que viven en Londres que no se dan cuenta de lo que esto conlleva.
Yo llevo 7 meses aquí y todos los fines de semana que puedo, me monto en el metro y me voy a "explorar". Me gusta bajarme en una estación y andar sin rumbo fijo mirando aquí y allí. Mirando a mi alrededor. Porque siempre encuentro algo de lo que sorprenderme.
Sin ir más lejos, el domingo pasado me encontré con esta vista del famoso Big Ben y "la noria de Londres" por pura casualidad:
Me bajé en "Waterloo" y, un poco desorientada, para que nos vamos a engañar, emprendí mi caminaren pos de la famosa torre del reloj.
Cuando iba a medio camino entre Waterloo y el río, vi a una mujer haciendo fotos hacia un feo puente que pasaba por encima de la carretera. En ese momento no podía ver a qué hacía fotos realmente, pero seguí andando y entonces lo vi: el London Eye. Y entre los radios que sostienen las cabinas, se alzaba orgulloso el Big Ben. Esto dicho así suena quizás demasiado... rimbombante (ahora buscáis esto en el diccionario a ver si os viene), pero lo cierto es que me impresionó que detrás de un puente tan feo se pudiera alcanzar a ver aquella imagen.
Y a esto es a lo que voy: cada día hay algo nuevo que ver en esta ciudad en la que vivo de prestado, y sin embargo, por el simple echo de vivir a una hora del centro de Londres, hay quien no se fija en lo que tiene justo al lado.
Ahora me pregunto si será igual en mi caso... ¿Quizás los turistas saquen más provecho que yo misma de mi querida ciudad? Espero que no...
Nadie me puede negar que Londres es una ciudad con mucho encanto, además de conocida, grande, etcétera, etcétera. Es uno de esos sitios de los que parece que nunca puedes cansarte, pues cada día te sorprende con algo nuevo. Y con todo y con eso, me han llegado a decir que con ir tres veces al centro de Londres y ver un puñao de museos y monumentos ya tienen más que de sobra.
Hoy cenando he hecho el comentario que ha llevado a esta respuesta. Respuesta que me ha apenado oír.
Cuando me han dicho las niñas (10 y 12 años) que con las cuatro o cinco veces que han ido a "Central London" ya han visto todo lo que había que ver, me he quedado pensando: hay que ver hasta el punto que nos lleva el vivir en un sitio en concreto.
Hay quien paga por venir a ver Londres, y ellas, que lo tienen a una hora de casa, no tienen interés ninguno por tan bonita ciudad.
Supongo que dan tan por sentado que viven en Londres que no se dan cuenta de lo que esto conlleva.
Yo llevo 7 meses aquí y todos los fines de semana que puedo, me monto en el metro y me voy a "explorar". Me gusta bajarme en una estación y andar sin rumbo fijo mirando aquí y allí. Mirando a mi alrededor. Porque siempre encuentro algo de lo que sorprenderme.
Sin ir más lejos, el domingo pasado me encontré con esta vista del famoso Big Ben y "la noria de Londres" por pura casualidad:
Me bajé en "Waterloo" y, un poco desorientada, para que nos vamos a engañar, emprendí mi caminaren pos de la famosa torre del reloj.
Cuando iba a medio camino entre Waterloo y el río, vi a una mujer haciendo fotos hacia un feo puente que pasaba por encima de la carretera. En ese momento no podía ver a qué hacía fotos realmente, pero seguí andando y entonces lo vi: el London Eye. Y entre los radios que sostienen las cabinas, se alzaba orgulloso el Big Ben. Esto dicho así suena quizás demasiado... rimbombante (ahora buscáis esto en el diccionario a ver si os viene), pero lo cierto es que me impresionó que detrás de un puente tan feo se pudiera alcanzar a ver aquella imagen.
Y a esto es a lo que voy: cada día hay algo nuevo que ver en esta ciudad en la que vivo de prestado, y sin embargo, por el simple echo de vivir a una hora del centro de Londres, hay quien no se fija en lo que tiene justo al lado.
Ahora me pregunto si será igual en mi caso... ¿Quizás los turistas saquen más provecho que yo misma de mi querida ciudad? Espero que no...
Algo parecido:
Alrededor,
Así siento,
Cosas que pasan,
Historias contadas,
Londres,
Mi día a día (más o menos),
Poco menos que curioso,
Viajar
viernes, 6 de enero de 2012
Recuento
Normalmente esto suele hacerse a final de año y tal, pero a mi es ahora cuando me ha dado por darle vueltas a la cabeza, que aunque nunca para quieta, últimamente se centra más bien poco.
Obviamente, este año está marcado por mi viaje o huida (porque empieza a antojárseme que fué más bien la forma de huir de lo que en ese momento me rodeaba) con dirección Londres, donde llevo ya algo más de medio año entre un ir y venir de días prestados. Llegué el 8 de junio con una maleta llena a reventar de ropa y un portátil debajo del brazo que se ha convertido en mi mejor amigo. La escusa era eso de "mejorar el Inglés" y con la cabeza llena de "qué pasarás" aterricé en una ciudad que ahora se me antoja difícil de dejar atrás el día que llegue el momento, que llegará más pronto que tarde.
Nunca he sido persona de expresar abiertamente mis sentimientos, y no por no querer, sino más bien porque aveces me resulta, si no difícil, imposible, pero con todo y con eso, abrí esté blog... En un principio porque necesitaba chillar a los cuatro vientos mi situación. Ahora porque sigue siendo una forma de escape cuando puedo sentarme tranquilamente a dejar que mis pensamientos fluyan.
Si alquien me hubiera dicho hace un año que se me iba a ir la pinza de tal manera como para coger un avión de ida con destino al extranjero, hubiera pensado que era a ese alguien a quien le faltaba un tornillo. Pero este año ha sido tan raro y han cambiado tantas cosas que aquí estoy, llevando a cabo mi locura.
El resto del año no sabría decir nada que destaque en demasía salvo que cumplí mi sueño de visitar Venecia. Por lo demás, lo nombrado anteriormente y la monotonía que marcaba mis días entonces... Y que parece estar volviendo a hacer mella en mi vida. Aunque nunca podré olvidarme de que se hundió mi Vaporcito y calló un helicóptero en mi ciudad... Mi ciudad, en la que nunca pasa nada!
Yo al 2012 solo le pido una cosa: Que se traiga consigo un poquito de alegría.
Feliz año a tod@s! Aunque venga con retraso la felicitación... Pero mejor tarde que nunca, no?
Obviamente, este año está marcado por mi viaje o huida (porque empieza a antojárseme que fué más bien la forma de huir de lo que en ese momento me rodeaba) con dirección Londres, donde llevo ya algo más de medio año entre un ir y venir de días prestados. Llegué el 8 de junio con una maleta llena a reventar de ropa y un portátil debajo del brazo que se ha convertido en mi mejor amigo. La escusa era eso de "mejorar el Inglés" y con la cabeza llena de "qué pasarás" aterricé en una ciudad que ahora se me antoja difícil de dejar atrás el día que llegue el momento, que llegará más pronto que tarde.
Nunca he sido persona de expresar abiertamente mis sentimientos, y no por no querer, sino más bien porque aveces me resulta, si no difícil, imposible, pero con todo y con eso, abrí esté blog... En un principio porque necesitaba chillar a los cuatro vientos mi situación. Ahora porque sigue siendo una forma de escape cuando puedo sentarme tranquilamente a dejar que mis pensamientos fluyan.
Si alquien me hubiera dicho hace un año que se me iba a ir la pinza de tal manera como para coger un avión de ida con destino al extranjero, hubiera pensado que era a ese alguien a quien le faltaba un tornillo. Pero este año ha sido tan raro y han cambiado tantas cosas que aquí estoy, llevando a cabo mi locura.
El resto del año no sabría decir nada que destaque en demasía salvo que cumplí mi sueño de visitar Venecia. Por lo demás, lo nombrado anteriormente y la monotonía que marcaba mis días entonces... Y que parece estar volviendo a hacer mella en mi vida. Aunque nunca podré olvidarme de que se hundió mi Vaporcito y calló un helicóptero en mi ciudad... Mi ciudad, en la que nunca pasa nada!
Yo al 2012 solo le pido una cosa: Que se traiga consigo un poquito de alegría.
Feliz año a tod@s! Aunque venga con retraso la felicitación... Pero mejor tarde que nunca, no?
martes, 13 de diciembre de 2011
No sé qué pensar
A unos 9 días de mi vuelta a casa por Navidad (sí, como el turrón, todos hemos pensado en lo mismo), me vienen a la mente preguntas estúpidas del tipo de "¿seguirán las cosas igual?" "¿hará frío cuando llegue?" "¿me habrán echado de menos?"... A ver chata si te enteras: las cosas no van a estar igual porque hace ya 6 meses (wow medio año, como pasa el tiempo!) que te fuiste de por allí, frío va a hacer porque será invierno y echarte de menos... Bueno, eso ya se lo dejo a ellos, aunque quiero pensar que sí.
Voy a estar 11 días (en teoría serían 13, pero el día de ida y el de vuelta me los paso en el aeropuerto por culpa del vuelo con escala en Madrid) y ya desde ahora sé que me van a saber a poquísimo.
Ya he dejado dicho en casa que me hagan un puchero en condiciones cuando llegue, y lentejas, y redondillo, y pescaito (guisao, empanao o como se tercie) pero pescao del de verdad, no de ese congelao. Y que se preparen porque na más que pase por una panadería, pienso comprarme una barra de pan en condiciones (ese pan calentito, recién sacao del horno, con su corteza crujientita y su miga... ummmmm) y meterle jamón serrano, que eso es un bocadillo y lo demás son tonterías, no los sandwiches esos que se comen aquí.
En la maleta.... Ay! Madre! La maleta! He tenido que comprar una segunda para poder llevar todo lo que quiero llevarme... Menos mal que no me voy del todo (porque volveré a esta vida de prestao) y que puedo dejar parte de las cosas aquí... Pero 6 meses de pasearse por las calles de Londres pensando "eso le gustaría a fulanito/a" dan para muchos regalos, así que me las estoy viendo y deseando para encajar todo en las dos maletas + equipaje de cabina... Menos mal que con eso de que "las mujeres llevan bolso", tengo sitio extra :P
Las ganas que tengo de irme, son chicas... Supongo yo que ya os haréis una idea...
Me voy con la promesa de que a la vuelta les diré a la familia con la que estoy hasta cuándo me quedo... Y la verdad es que no quiero ni pensar en ello ahora mismo, porque si ahora mismo tuviera que dar una respuesta, cogía la puerta y no volvía... Porque por muy buena gente que sean, el tener que estar llevando una casa para delante CASI yo sola, pues como que no es algo que sea precisamente fácil. Porque los padres están ahí, omnipresentes, pero sin embargo, soy yo la que finalmente tiene que terminar haciendo las cosas. Y de ahí que ya casi me haya olvidado de lo que es tener tiempo para mí misma (y en el blog se refleja).
Si no fuera por esas horitas de los sábados y esos domingos en los que puedo desconectar totalmente la mayoría de las veces, yo ya me habría vuelto loca hace tiempo, encerrada entre estas cuatro paredes sin apenas poder "descansar".
Porque este trabajo es uno de esos 24 horas. En todo momento tengo que estar a disposición de la familia, hasta el punto de que he llegado alguna vez a irme a dormir sin haber cenado en condiciones.
En cualquier caso, yo, ahora mismo, solo pienso en que en unos 9 días me voy de vuelta a España (aunque solo sea por Navidad). Vuelvo a mi tierra, a mi casa... vuelvo a lo mío.
Y a lo que más le temo es a la vuelta.
Voy a estar 11 días (en teoría serían 13, pero el día de ida y el de vuelta me los paso en el aeropuerto por culpa del vuelo con escala en Madrid) y ya desde ahora sé que me van a saber a poquísimo.
Ya he dejado dicho en casa que me hagan un puchero en condiciones cuando llegue, y lentejas, y redondillo, y pescaito (guisao, empanao o como se tercie) pero pescao del de verdad, no de ese congelao. Y que se preparen porque na más que pase por una panadería, pienso comprarme una barra de pan en condiciones (ese pan calentito, recién sacao del horno, con su corteza crujientita y su miga... ummmmm) y meterle jamón serrano, que eso es un bocadillo y lo demás son tonterías, no los sandwiches esos que se comen aquí.
En la maleta.... Ay! Madre! La maleta! He tenido que comprar una segunda para poder llevar todo lo que quiero llevarme... Menos mal que no me voy del todo (porque volveré a esta vida de prestao) y que puedo dejar parte de las cosas aquí... Pero 6 meses de pasearse por las calles de Londres pensando "eso le gustaría a fulanito/a" dan para muchos regalos, así que me las estoy viendo y deseando para encajar todo en las dos maletas + equipaje de cabina... Menos mal que con eso de que "las mujeres llevan bolso", tengo sitio extra :P
Las ganas que tengo de irme, son chicas... Supongo yo que ya os haréis una idea...
Me voy con la promesa de que a la vuelta les diré a la familia con la que estoy hasta cuándo me quedo... Y la verdad es que no quiero ni pensar en ello ahora mismo, porque si ahora mismo tuviera que dar una respuesta, cogía la puerta y no volvía... Porque por muy buena gente que sean, el tener que estar llevando una casa para delante CASI yo sola, pues como que no es algo que sea precisamente fácil. Porque los padres están ahí, omnipresentes, pero sin embargo, soy yo la que finalmente tiene que terminar haciendo las cosas. Y de ahí que ya casi me haya olvidado de lo que es tener tiempo para mí misma (y en el blog se refleja).
Si no fuera por esas horitas de los sábados y esos domingos en los que puedo desconectar totalmente la mayoría de las veces, yo ya me habría vuelto loca hace tiempo, encerrada entre estas cuatro paredes sin apenas poder "descansar".
Porque este trabajo es uno de esos 24 horas. En todo momento tengo que estar a disposición de la familia, hasta el punto de que he llegado alguna vez a irme a dormir sin haber cenado en condiciones.
En cualquier caso, yo, ahora mismo, solo pienso en que en unos 9 días me voy de vuelta a España (aunque solo sea por Navidad). Vuelvo a mi tierra, a mi casa... vuelvo a lo mío.
Y a lo que más le temo es a la vuelta.
viernes, 21 de octubre de 2011
Noodles
Sentada en la parada del bus comiendo noodles se me acerca un hombre (chino, para más señas) y me dice:
- Noodles! That looks nice! Are you going chinese?!
Yo, no puedo por más que contestar con una sonrisa, pues me ha dejado sin palabras.
Hace intención de seguir adelante cuando dá media vuelta, se sienta a mi lado, y me dice:
- What it needs is a little bit of soya sauce and some vegetables.
- Soya sauce? - respondo aún sin saber qué pensar de la situación y sin dar con más palabras.
- Yes, soya sauce
Y se levanta para seguir su camino, dejándome a mí con esa sonrisa tonta en la cara que aún no ha desaparecido. Y es que nunca me hubiera imaginado esta escena. Porque esto en mi tierra no pasa. ¡Mira tú por donde que en Londres voy a encontrar algo más que el idioma!
- Noodles! That looks nice! Are you going chinese?!
Yo, no puedo por más que contestar con una sonrisa, pues me ha dejado sin palabras.
Hace intención de seguir adelante cuando dá media vuelta, se sienta a mi lado, y me dice:
- What it needs is a little bit of soya sauce and some vegetables.
- Soya sauce? - respondo aún sin saber qué pensar de la situación y sin dar con más palabras.
- Yes, soya sauce
Y se levanta para seguir su camino, dejándome a mí con esa sonrisa tonta en la cara que aún no ha desaparecido. Y es que nunca me hubiera imaginado esta escena. Porque esto en mi tierra no pasa. ¡Mira tú por donde que en Londres voy a encontrar algo más que el idioma!
domingo, 17 de julio de 2011
Aviones en el cielo
Veo más de veinte aviones al día, así que no es de extrañar que la gente que vive aquí esté más que acostumbrada al ruido de sus motores.
Allí donde vivo (mi tierra, la que siempre será mi casa), cuando pasa un avión, siempre hay un crío mirando al cielo con los ojos muy abiertos o diciéndole adiós con la mano...
Aquí viven tan cerca del aeropuerto y están tan acostumbrados que ni siquiera alzan la vista para ver de qué color es o como de grande se ve. Porque se ven realmente grandes algunas veces, tanto que pareciera que fueran a chocar con los edificios, aunque obviamente vuelan demasiado alto como para que eso ocurra. Se distinguen perfectamente la forma y los colores de los aviones y es impresionante ver a semejante bicharraco mantenerse en el aire.
Yo me los quedo mirando cada vez que los oigo venir. Me recuerdan a cuando mi hermano y yo jugábamos a buscar aviones en el cielo de camino a Sevilla a visitar a mis abuelos... Y en cierto modo me entristezco al pensar que los niños que viven aquí miran más al suelo que al cielo...
Supongo que todo viene dado por las circunstancias... Pero nunca me hubiera imaginado un patio de colegio lleno de niños en el que nadie, ni un solo crío, levanta la cabeza para ver cómo es el avión que vuela sobre sus cabezas... Solo una loca española que no sabe donde se ha metido alza la vista al cielo para ver por dónde viene el siguiente.
Yo me los quedo mirando cada vez que los oigo venir. Me recuerdan a cuando mi hermano y yo jugábamos a buscar aviones en el cielo de camino a Sevilla a visitar a mis abuelos... Y en cierto modo me entristezco al pensar que los niños que viven aquí miran más al suelo que al cielo...
Supongo que todo viene dado por las circunstancias... Pero nunca me hubiera imaginado un patio de colegio lleno de niños en el que nadie, ni un solo crío, levanta la cabeza para ver cómo es el avión que vuela sobre sus cabezas... Solo una loca española que no sabe donde se ha metido alza la vista al cielo para ver por dónde viene el siguiente.
viernes, 8 de julio de 2011
1 mes
Hoy, 8 de julio de 2011, hace un mes exacto desde que puse los pies en tierras inglesas.
Como podréis imaginar, han pasado muchas cosas desde entonces... Tantas, que no he tenido apenas tiempo para dedicármelo a mí misma y, como consecuencia, este blog a quedado medio abandonado, así que ante todo, quiero pediros disculpas a los que me seguís por no haberos tenido al tanto de lo que pasaba como suelo hacer normalmente.
Alomejor diréis que no tengo por qué pedir disculpas, pero acabo de ver que había un comentario pendiente de moderar (lo siento Fernán y gracias por pasarte, muchísimas gracias) y esto me ha hecho darme cuenta de que os he echo un feo muy grande a los poquitos que me seguís.
Quiero que sepáis que, por supuesto, no ha sido intencionadamente, sino porque no he tenido tiempo para sentarme con tranquilidad delante del ordenador y escribir una entrada en condiciones. Porque no me gusta escribir cualquier chuminá y soltarla aquí como si tal cosa, ya que creo que os debo un mínimo de respeto a los poquitos que me leéis.
Bueno, como iba diciendo cuando empecé la entrada; hace exactamente un mes que estoy en Londres y, contra todo pronóstico, apenas he visto Londres. No he podido hacer turismo como me hubiera gustado, así que aún no he tenido el gusto de conocer el famoso Big Ben, ni el London Bridge, ni el Palacio ese que nunca escribo bien el nombre, ni la noria gigante, ni Notting Hill, ni Portobello Road, ni el museo de cera, ni..... Una lista interminable a la que seguro tendré que añadir muchos más destinos.
Nada más llegar a Kensington a la residencia de Las Madres Adoratrices (dejo el nombre escrito y si alguien quiere más información que pregunte) me dediqué en pleno a buscar una familia para trabajar como Au-pair, y mi dedicación dió sus frutos cuando, al cuarto día de mi estancia en Londres, encontré una buena familia con la que vivir y con la que empecé con el plan de quedarme 3 meses y ya hemos hablado de que me quedo mínimo hasta Navidad.
Una vez que me mudé a la casa, empezó mi rutina, a la que me ha costado (o me está costando) un poco acostumbrarme, pero todo a su tiempo. Eso de levantarme a las 6 de la mañana no es que me siente muy bien, pero acostarme a las 10, 10:30 como muy tarde, lo compensa.
El fin de semana pasado fue el primero que tuve "realmente" "libre" y lo dediqué a irme de compras a Hunslow, lo que hizo que volviera cargada de bolsas y hecha polvo, subida en uno de esos autobuses que tan famosos son aquí en Londres y de los que aún no tengo ninguna foto aunque me los cruzo todas las mañanas cuando llevo a la pequeña al colegio.
Aún no tengo planes de cuándo podré ir en plan turista a ver Londres, pero espero que sea pronto, porque la lista de sitios a visitar no hace más que crecer, así que, si no puedo antes, los 10 días de agosto que la familia estará fuera de vacaciones (se van a Turquía!) me recorreré medio "centro" de Londres y parte del otro medio... Decidme sitios que visitar porfavorrr!!! :P
En fin, que de nuevo pido perdón por estar un mes sin actualizar el blog, pero no me voy a poner a hacer promesas de post semanales ni nada por el estilo porque, a día de hoy, no sé si tendré tiempo.
Un saludo y un abrazo muy grande a los que estáis ahí!!!
Como podréis imaginar, han pasado muchas cosas desde entonces... Tantas, que no he tenido apenas tiempo para dedicármelo a mí misma y, como consecuencia, este blog a quedado medio abandonado, así que ante todo, quiero pediros disculpas a los que me seguís por no haberos tenido al tanto de lo que pasaba como suelo hacer normalmente.
Alomejor diréis que no tengo por qué pedir disculpas, pero acabo de ver que había un comentario pendiente de moderar (lo siento Fernán y gracias por pasarte, muchísimas gracias) y esto me ha hecho darme cuenta de que os he echo un feo muy grande a los poquitos que me seguís.
Quiero que sepáis que, por supuesto, no ha sido intencionadamente, sino porque no he tenido tiempo para sentarme con tranquilidad delante del ordenador y escribir una entrada en condiciones. Porque no me gusta escribir cualquier chuminá y soltarla aquí como si tal cosa, ya que creo que os debo un mínimo de respeto a los poquitos que me leéis.
Bueno, como iba diciendo cuando empecé la entrada; hace exactamente un mes que estoy en Londres y, contra todo pronóstico, apenas he visto Londres. No he podido hacer turismo como me hubiera gustado, así que aún no he tenido el gusto de conocer el famoso Big Ben, ni el London Bridge, ni el Palacio ese que nunca escribo bien el nombre, ni la noria gigante, ni Notting Hill, ni Portobello Road, ni el museo de cera, ni..... Una lista interminable a la que seguro tendré que añadir muchos más destinos.
Nada más llegar a Kensington a la residencia de Las Madres Adoratrices (dejo el nombre escrito y si alguien quiere más información que pregunte) me dediqué en pleno a buscar una familia para trabajar como Au-pair, y mi dedicación dió sus frutos cuando, al cuarto día de mi estancia en Londres, encontré una buena familia con la que vivir y con la que empecé con el plan de quedarme 3 meses y ya hemos hablado de que me quedo mínimo hasta Navidad.
Una vez que me mudé a la casa, empezó mi rutina, a la que me ha costado (o me está costando) un poco acostumbrarme, pero todo a su tiempo. Eso de levantarme a las 6 de la mañana no es que me siente muy bien, pero acostarme a las 10, 10:30 como muy tarde, lo compensa.
El fin de semana pasado fue el primero que tuve "realmente" "libre" y lo dediqué a irme de compras a Hunslow, lo que hizo que volviera cargada de bolsas y hecha polvo, subida en uno de esos autobuses que tan famosos son aquí en Londres y de los que aún no tengo ninguna foto aunque me los cruzo todas las mañanas cuando llevo a la pequeña al colegio.
Aún no tengo planes de cuándo podré ir en plan turista a ver Londres, pero espero que sea pronto, porque la lista de sitios a visitar no hace más que crecer, así que, si no puedo antes, los 10 días de agosto que la familia estará fuera de vacaciones (se van a Turquía!) me recorreré medio "centro" de Londres y parte del otro medio... Decidme sitios que visitar porfavorrr!!! :P
En fin, que de nuevo pido perdón por estar un mes sin actualizar el blog, pero no me voy a poner a hacer promesas de post semanales ni nada por el estilo porque, a día de hoy, no sé si tendré tiempo.
Un saludo y un abrazo muy grande a los que estáis ahí!!!
miércoles, 25 de mayo de 2011
Cuando las cosas se tuercen... Se tuercen.
Bueno, ya comprado el vuelo y habiendo hablado con la residencia, es definitivo:
Me voy a Londres.
En principio voy todo el verano, y según qué trabajo encuentre, me volveré en septiembre o me quedaré hasta que decidan echarme de Londres porque ya no me aguanten.
Ahora bien, dicho esto… Por qué hay veces que todo se pone en contra, a ver.
Me explico:
Lunes
10:58AM - Me he retrasado unos minutos y el autobús acaba de pasar, cuando nunca pasa a su hora (10:55AM) y tengo que esperar una hora para el siguiente.
11:50AM - Pillo el bus y hay atasco. Tardo como 10 minutos más de lo normal en llegar al centro.
12:15 PM Aprox. - Voy a la oficina de Correos y me dicen que Gran Bretaña ha dejado de aceptar giros postales hará unos días y que no puedo mandar el giro para la reserva de la residencia.
12:40PM - Voy a una agencia privada de envíos (cuyo nombre no diré pero que todo el mundo conoce) y me dicen que sí, que me lo envían pero que me hace falta tener nombre y apellidos del destinatario, cosa que no tengo porque es una orden religiosa la “dueña” de la residencia, no una persona en concreto.
12:50PM - Como no tengo ningún número de cuenta para poder hacer una transferencia en vez de un giro, me doy media vuelta y me dedico al siguiente punto de mi lista.
1:00PM - Voy al ministerio de trabajo e inmigración a preguntar por la Tarjeta sanitaria Europea, y cuando llego me encuentro con que tengo que hacer papeleo porque:
- Al haber trabajado el sábado y haberme dado de alta para las 3 horas que trabajé, dejo de estar en la cartilla sanitaria de mis padres para pasar a depender de mi misma. El problema está en que como me dan de alta por tres horas, ahora estoy dada de baja y no tengo Seguridad Social que me cubra, y, por tanto, tengo que solicitar por escrito el alta en la cartilla de mis padres.
- Como no estoy dada de alta en la Seguridad Social, no puedo solicitar la tarjeta sanitaria esa, así que me vuelvo con las mismas y con tres papeles en la mano para llevar al día siguiente rellenados.
1:30PM - Entro en el banco para preguntar cuánto tiempo tardarían en hacerme el cambio de unos cuantos euros a libras para poder llevar dinero en mano por si las moscas. Además, necesito aumentar el límite de las transferencias online por si me hiciera falta. Lo primero me lo solucionan (en tres o cuatro días y con una comisión de 6€ independientemente de la cantidad, por si a alguien le interesa). La segunda cuestión la tengo que solucionar en la oficina en la que abrí la cuenta, que está a unos 15 minutos en autobús además del tiempo de espera.
Mientras espero al autobús, llamo a mi jefe para decirle que me voy el día 8, que ya tengo el vuelo y que a ver cuándo me paga (no cobro aún desde marzo… Al menos Enero y Febrero los cobré allá por abril). Me dice que si, que vale, que a final de mes liquidamos, que no me preocupe… Con lo fantasma que es este tío apuesto a que por lo menos lo tengo que llamar 3 veces más. Por su voz parece que lo acabo de despertar (son la 1 y pico de la tarde…) Que se joda.
En el banco me aumentan el límite sin problemas, algo en condiciones en lo que va de mañana!
3:40PM - Tengo cita con el médico para que me haga un certificado de buena salud y me recete varias cajas de las pastillas para una alergia que supuestamente no tengo (pero eso ya es otra historia). Cuando llego no está mi médico de cabecera y me atiende un tío que me receta las pastillas y me dice que el certificao no me lo puede hacer, que pida cita para otro día y que me lo haga MI médico. Así que nada, a pedir otra cita. (Que bien funciona la Seguridad Social aquí ennnn??? De lujo, vamos! Y lo digo porque no es la primera vez que… En fin, eso para otro día)
Martes
10:03AM - Esta vez si pillo el bus (ahora sí llega tarde, como siempre) y me voy del tirón a lo de la tarjeta sanitaria.
10:30AM - Llevo un rato esperando en cola
10:40AM - Sigo en la cola
10:50AM - ¿A mi? ¿Yo? ¿Sí? ¿De verdad? Ah! No! Que ahora me dan un número para que me atiendan en una mesa…
11:00AM - Esperando
11:10AM - ¡Ahora sí que sí! ¡Un paso más cerca de Londres! ¡Allá vamos!
11:15AM - La pregunta del millón:
- ¿Tú crees que te llamarán para trabajar de aquí a que te vallas?
- Bueno, el viernes hay un concierto, así que supongo que sí, que me llamarán.
- Pues entonces todo este papeleo no te va a servir para nada, mejor pásate el lunes cuando ya te hayan dado de baja. (Os podréis imaginar mi cara)
A esto que respondo:
- Es igual, le digo a mi jefe que el viernes no puedo y ya está, total para que después no me pague...
Si antes os imaginasteis mi cara, ahora podréis imaginar la cara de una funcionaria que trabaja en el ministerio de TRABAJO e Inmigración.
- ¿Que no te paga dices?
- Sí, que no paga, desde Marzo.
- ¿¿¿¿¿Como???????
- Pues eso
Pero vamos, que al final, me volví con las mismas y volveré a ir el lunes.
04… y pico PM, no lo sé muy bien - Después de cosas varias, vuelvo a mi casa y me pongo la tele. El volcán ese de la otra vez ha vuelto a producir una nube de cenizas…
¡Su puta madre!
Nota: Tengo que decir, que la persona que me atendió en la oficina para lo de la tarjeta fue de lo más amable que te puedes echar en cara, y que la del banco incluso me recomendó que cambiara más euros de los justos, porque de todas formas las comisiones iban a ser las mismas. Además, el del autobús de esta semana es bien majo, y da los buenos días cuando se entra al bus, no como el de aquella vez y encima esta mañana he podido hacer “la buena obra del día”, como aquél que dice, indicando el camino a un grupo de turistas que iban en el bus. Que todo hay que decirlo.
Algo parecido:
Cosas que pasan,
Londres,
Mi día a día (más o menos),
Viajar
viernes, 6 de mayo de 2011
El músico y la guitarra
De un tiempo a esta parte, espero todos los días al autobús, que llega, según le viene, a eso de las 10 de la mañana, tarda unos 15 o 20 minutos en llegar al centro y allí me bajo.
Luego, subo a la primera planta de un edificio de oficinas y entro en lo que no es precisamente una oficina al uso, aunque de eso ya hablaré en otro momento si toca.
Normalmente pasan las horas con el sonido de la televisión de fondo mientras nos dedicamos a lo que toque ese día, pero hoy no.
Hoy ha llamado al timbre una clienta y, como siempre se le ha quitado el volumen a la tele para que pase a un cuarto o quinto plano si cabe, pero hoy ya no hemos vuelto a darle voz cuando la clienta se ha ido. Hoy ha quedado callada durante el resto del día porque empezó a oírse música.
En un principio pensé lo típico: “Hay que ver lo alto que lleva el volumen ese coche” Pero no fue la típica pasada y ya, aquello seguía.
Cuando me paré a escuchar, me di cuenta de que era solo una voz y una guitarra, así que me asomé a la ventana para ver quién cantaba, pero no vi a nadie. La abrí y me dejé caer sobre el marco para ver si llegaba a verle, pero solo conseguí atisbar una esquinita de la funda de la guitarra.
La gente que pasaba por allí se quedaba mirando a quien fuera que tocara la guitarra mientras cantaba como buenamente sabía y creerme, sabía.
Cuando bajé las escaleras del edificio ya hacía rato que había dejado de sonar esa guitarra, así que bajé sabiendo que ya no estaría allí, pero aun así espera ver a aquel hombre con la guitarra a cuestas. La curiosidad por ver quién era aquella persona me podía.
Pero no le vi. Me hubiera gustado ver a la persona que hoy me alegró la mañana. Pero ya no estaba allí.
Una cosa sí queda clara. Mañana me levantaré con más ganas, esperando volver a oírle, aunque tampoco logre ver más que la esquinita de la funda de la guitarra.
Algo parecido:
Alrededor,
Mi día a día (más o menos)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




